Esto de las grandes urbes no es lo mío, pero como nobleza obliga, me he venido un ratito a Madrid y otro rato a Benidorm. Ya en el avión a Madrid notaba que necesitaba salir aunque sea un rato del aislamiento típico del isleño y dejarme ver por parte de mi familia y darnos un poco de cariño extratelefonico y vuelta para mi islote en una semanita. Es la ventaja del avion, en un par de horas, si en 2 horas puedes estar en una playa paradisíaca y al rato metido entre 3 millones de personas que ni se miran a la cara y cada uno va a lo suyo a toda ostia y casi de mala ostia, bueno, exagerando, pero para mi esto es parte de madrid si ó si.
Hoy, viniendo a visitar al viejillo a Benidorm, donde sino, detrás de dos chinos que no se habían duchado en qui lo sa, me estaba arrepintiendo de haber pillao el bus y no otro avioncete ó el tren mismamente y encima una jartá de horas perdidas y un duermevela popular allá en el bus con sinfonías de ronquidos, cuchicheos, la peli que te ponen no la ve ni su puta madre y apenas se escucha. Pero luego veo la carita de mi viejo iluminada al verme y merece la pena. aunque solo fuera para tomar un café y volver a mi chozo allá en Maxorata.
Mejor arrepentirse de lo que hacemos que de lo que no hacemos y quedarnos con la duda.
El lunes estrenaré la piscina de mi hermana en Canillejas y el martes me bañaré en las cristalinas de mi Cotillo poco antes de pescar unas deliciosas viejas.
(es un pescado ein), deliciosas a la espalda.
(es un pescado ein), deliciosas a la espalda.Una cosa más y una cosa menos, ahora solo me queda conseguir el curro de mi vida,que no sea muy duro; el amor de mi vida, que no sea rubia, y un coche nuevo, el que sea que el mio está ya pa criar malvas y yo en la flor de la vida (risas, carcajadas más bien)